1.0.1. P1
Antes de
convertirse en un buen Gerente de Proyecto y aplicar las técnicas gerenciales
para ejecutar dicho proyecto, es conveniente que se asegure que el trabajo que
va a realizar efectivamente es un proyecto. Algunas personas dicen que cualquier
tipo de trabajo es un proyecto, pienso que esto no es del todo cierto. Existen,
en la vida real, múltiples tipos de trabajo: Soporte, operaciones, dirección,
proyectos, etc…
·
El trabajo de
soporte incluye las actividades de mantenimiento a los productos, servicios y
aplicaciones existentes en la organización. Para las personas involucradas en
desarrollo de aplicaciones, el trabajo de soporte consiste en responder a
preguntas, ir a reuniones periódicas, solucionar problemas en los sistemas que
están en producción, etc. Para las personas del área de Ventas, este trabajo
puede ser la realización de llamadas a prospectos, ejecutar los procesos para
lograr la autorización de los contratos, actualizar los registros de llamadas,
etc.
·
El trabajo
del área de Operaciones consiste en el trabajo cotidiano requerido para
ejecutar los procesos del negocio. Para un empleado del área de cuentas por
cobrar, esto puede incluir la revisión de reportes, la conciliación de cheques,
la captura de información en los sistemas, etc.
·
El trabajo de
dirección, es el que se necesita para administrar y dirigir al personal y los
procesos de negocio de una empresa.
El aspecto
clave de estos tipos de trabajo es su carácter repetitivo ya que forman parte
del trabajo cotidiano, es aquella tarea que realizará hoy, mañana y dentro de
varios meses.
Por otro
lado, los proyectos no son rutinarios. La mayor diferencia en estas
categorizaciones del trabajo es que los proyectos tienen una fecha de inicio y
de término. Hay ocasiones en las cuales las tareas no existen (antes del
proyecto), cuando existen (durante el proyecto) y cuando vuelven a no existir
(después del proyecto). Estos conceptos son básicos para definir si unas tareas
representan un proyecto o no. Existen muchas
opciones para determinar los eventos que determinan cuando empieza y termina un
proyecto. Estos eventos y las definiciones de las fechas de inicio y conclusión
pueden variar de compañía a compañía. Para mayor información sobre estas
alternativas y sobre las consecuencias potenciales para la organización, véase
el punto 1.0.1.1.
Otras
características del proyecto son:
·
Todos los
proyectos son únicos. Pueden ser similares a proyectos anteriores pero son únicos
en términos de sus marcos temporales, recursos, ambientes de negocios, etc.
·
Los proyectos
dan como resultado la creación de uno o más entregables.
·
Los proyectos
tienen recursos asignados, ya sea de tiempo completo, parcial o ambos. Esto se
refleja en el presupuesto real o en el presupuesto implícito basado en los
recursos asignados.
·
Los proyectos
tienen un alcance de trabajo definido.
Dicho esto,
tenemos que ser prácticos. En teoría, los proyectos pueden durar una hora, cien
o diez mil horas. Así, debemos
reconocer que aunque conceptualmente la creación de un pequeño producto
representa un proyecto, este no necesita ni requiere de tanta estructura y
disciplina como un proyecto de mayor envergadura. Para un proyecto de una hora,
los procesos de planificación y análisis se realizan mentalmente. Para un
proyecto de veinte horas, se requiere un poco mas de análisis y planificación
ya que se tendrán que afrontar “pequeños” problemas, quizas será
necesario llevar a cabo algo de comunicación y tal vez tendremos que afrontar
algunas problemáticas. Pero para un proyecto de unas 200 horas, el tener
“todo” en la mente quizás no sea muy práctico, tal vez necesita
definir de alguna manera las tareas y elaborar un plan de ejecución. Por
ejemplo, se necesita empezar definiendo el trabajo y llevando a cabo la
construcción de un cronograma. Un proyecto de 5000 horas requiere una
disciplina de Dirección de Proyectos total. En el otro extremo, un proyecto de 100,000 horas
probablemente tiene demasiados asuntos que no
podrán ser manejados mentalmente incluso como proyecto coherente. Esto requiere
que el proyecto sea dividido en proyectos relacionados de menor tamaño y de
esta forma hacer que el conjunto funcione.
Existen
directrices que se utilizan para determinar si un proyecto es considerado
pequeño, mediano o grande. Estas directrices se explican en el punto 1.0.1.2
Determinación del tamaño del proyecto (Pequeño, Mediano, Grande). Hay que
recordar que estas son solamente directrices que requieren ser validadas y
ajustadas por la organización.
Antes de continuar con el Proceso de Dirección de
Proyectos TenStep, asegure que tiene un proyecto en sus manos y aplique la
disciplina y rigor necesarios tomando en consideración el tamaño o envergadura
del proyecto.